Nunca hay marcha atrás, nunca hay segundas oportunidades. La vida solo avanza y tu pasado es el lastre de tus sentimientos.
Cualquier tiempo pasado parece mejor porque desaparece el abismo de la elección, desaparece el camino por recorrer y solo tenemos lo que hemos ido a buscar. Esa espina clavada en nuestro interior que de vez en cuando nos gusta mover, para volver a sentir ese dolor.
Mi pasado es un baúl lleno de equivocaciones que me recuerda la imperfección del ser humano, mi imperfección. Me hacen ver la clase de persona que soy y porque me detesto.
Todo ello tras una vida vulgar y anodina. ¿Quién da más?
(El tiempo en sus manos, basada en
La máquina del tiempo de H.G. Wells)

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